La cana

MATERNIDAD E INFANCIAS​

¿QUE HACEMOS?

Las mujeres que ejercen la maternidad en prisión enfrentan barreras estructurales: la falta de espacios adecuados para el cuidado infantil, la escasez de programas de estimulación temprana y las limitaciones para su reinserción social derivadas de las responsabilidades de cuidado, todo ello en un contexto institucional carente de perspectiva de género. Actualmente, más de 300 niñas y niños permanecen invisibilizados y desprotegidos dentro de los centros penitenciarios.

LA REALIDAD DE LA INFANCIAS EN PRISIÓN

La mayoría de los centros penitenciarios fueron creados para hombres, y han sido “adaptados” sin criterios técnicos ni enfoque de derechos para recibir mujeres con hijas e hijos pequeños.

A nivel nacional, sólo existen 11 áreas de maternidad en centros penitenciarios.
79.2%
de las niñas y niños en prisión no acceden a educación inicial.
57.6%
no reciben una alimentación adecuada.
57.6%
no tienen acceso a medicamentos cuando los requieren.
Sólo el 21% tiene acceso a juguetes. El resto depende de donaciones de familiares o de organizaciones externas.

Fuentes: Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL)

NUESTRO MODELO DE ATENCIÓN

ATENCIÓN
MÉDICA

Brindamos acceso a consultas pediátricas y ginecológicas, así como a medicamentos básicos.

Ofrecemos acompañamiento emocional y apoyo psicológico para niñas, niños y sus madres.

NECESIDADES
BÁSICAS

Proveemos insumos esenciales como pañales, fórmula láctea y ropa.

Acondicionamos espacios seguros para el desarrollo de las infancias.

DESARROLLO
INFANTIL

Promovemos el ejercicio de derechos básicos como acceso a la salud, la vivienda y la justicia.

Organizamos actividades de integración y fortalecimiento familiar que consolidan el tejido social.